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¿Es el mejor momento para dejar tu trabajo? Claves para decidir si ha llegado la hora de un cambio profesional

¿Es el mejor momento para dejar tu trabajo? Claves para decidir si ha llegado la hora de un cambio profesional

Si estás leyendo esto, probablemente llevas tiempo dándole vueltas a una pregunta que puede quitarte el sueño:

¿Dejo mi trabajo o aguanto un poco más?

Puede que no lo odies del todo, pero tampoco te llena. O quizá sientes que cada día te cuesta más encender el ordenador y disimular que estás “bien”. Si te identificas, quédate por aquí, porque vamos a hablar de cómo saber si ha llegado el momento de cerrar una etapa y empezar una nueva.

Y sí, hablaremos también de miedos, de estrategia y de timing… porque reinventarse profesionalmente no consiste en tirarse al vacío, sino en aprender a construir un puente antes de cruzar.

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1. La señal de que ya no es tu sitio

A veces no hace falta una gran crisis para saber que algo no encaja. Basta con una sensación de fondo, esa incomodidad que va creciendo sin hacer ruido.

Si te pasas los lunes soñando con que sea viernes, si tus valores ya no encajan con los de la empresa o si notas que has dejado de aprender y crecer, quizá sea hora de escuchar lo que tu cuerpo y tu mente te están diciendo.

Señales sutiles que no deberías ignorar:

Sientes que estás en “modo supervivencia” más que en “modo creación”.

Te descubres fantaseando con otras vidas laborales.

Empiezas a pensar que cualquier cosa sería mejor que seguir así.

A veces el problema no es el trabajo en sí, sino la versión de ti que ya no cabe en él.

2. El miedo a dejarlo todo

Aquí es donde casi todo el mundo se queda bloqueado. No por falta de deseo, sino por exceso de miedo: miedo a equivocarse, a quedarse sin ingresos, a defraudar expectativas.

Y te entiendo, porque no es un miedo irracional. Dejar un trabajo supone perder una estructura conocida, una identidad, una seguridad (aunque sea falsa).

Pero seguir en un lugar que ya no te pertenece también tiene un coste: el de tu energía, tu ilusión y tu salud mental.

La pregunta clave no es “¿y si me sale mal?”, sino “¿qué pasa si sigo igual dentro de un año?”

Cuando cambias el foco de esa pregunta, empiezas a ver que el riesgo no está solo en moverte, sino también en quedarte.

3. Cómo saber si estás lista/o para dar el paso

Antes de entregar tu carta de renuncia, detente un momento. No se trata de hacerlo por impulso, sino con claridad.

Hazte estas preguntas:

¿Qué quiero realmente en esta etapa?

¿Qué tipo de vida quiero construir y qué papel juega mi trabajo en ella?

¿Qué recursos tengo ahora (tiempo, dinero, apoyo emocional) para sostener la transición?

La validación subjetiva:

Es la parte que casi nadie tiene en cuenta, pero es la más importante.

Antes de mirar “qué quiere el mercado”, necesitas mirar qué quieres tú.

Porque tu reinvención tiene que ser viable, sí, pero también sostenible emocionalmente.

4. Qué hacer antes de tomar la decisión

Si después de reflexionar sientes que ya no puedes más, no salgas corriendo (todavía). Sal con un plan.

Empieza por poner orden en tus finanzas y calcular cuánto podrías sostenerte si dejaras tu trabajo.

Analiza qué habilidades tienes y cómo podrías aprovecharlas para una nueva etapa.

Y sobre todo, busca acompañamiento. No tienes por qué hacerlo sola/o.

Por qué un proceso de mentoría puede ayudarte:

Una mentora te ayuda a poner en palabras lo que te pasa, pero sobre todo, a trazar una hoja de ruta realista para tu cambio profesional.

En mi experiencia, el 80% de las personas que me contactan no necesitan “empezar de cero”, sino reorganizar lo que ya tienen para que tenga sentido con su vida actual.

5. Da el primer paso (sin tirarte al vacío)

La reinvención profesional no empieza cuando renuncias, sino cuando decides que mereces otra cosa.

Empieza con una idea, un plan y, sobre todo, con el compromiso de no seguir postergando lo que sabes que quieres.

Si no sabes por dónde empezar, puedes:

👉 Hacer mi test gratuito de diagnóstico profesional, donde en 2 minutos descubrirás en qué punto estás y cuáles son tus próximos pasos.

👉 O ver mi masterclass gratuita sobre cómo reinventarte profesionalmente y vivir bien haciendo lo que mejor se te da.

Y si ya lo tienes claro y lo que necesitas es guía para diseñar tu transición sin agotarte, escríbeme.

Juntas podemos construir ese puente entre el trabajo que tienes y la vida profesional que realmente deseas.

Cambio Profesional ¿Requiere demasiado esfuerzo?

Cambio Profesional ¿Requiere demasiado esfuerzo?

Cambiar de carrera no es una decisión que se tome de la noche a la mañana. Requiere un plan, pero sobre todo, requiere cabeza, energía y algo de estrategia para no quedarte exhausto por el camino. Lo que más nos suele agobiar es pensar que no tenemos tiempo ni fuerzas para lanzarnos a algo nuevo. Pero, ¿y si el secreto no fuera hacer más, sino hacer mejor?

 

En este post te cuento cómo hacer un Cambio profesional sin caer en el sobreesfuerzo.

 

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El tiempo y la energía son recursos limitados

 

Myfriend, si sientes que no tienes ni un minuto más libre en tu día o que la energía te llega solo para mantenerte a flote, la clave no es hacer más, sino reorganizar tus prioridades. Todos tenemos el mismo número de horas en el día, pero no todos usamos ese tiempo de la misma forma.

Piensa en esto: ¿cuántas cosas haces cada día que no te aportan absolutamente nada? 

A veces estamos tan metidos en la rueda que ni nos damos cuenta de que hay actividades que simplemente no nos llevan a ningún lado. Si estás en modo “supervivencia”, lo primero que tienes que hacer es identificar qué puedes dejar ir. Porque si sigues añadiendo cosas nuevas sin soltar lo viejo, lo único que vas a conseguir es sentirte cada vez más agotado/a.

Cuando de verdad organizas tus prioridades, empiezas a ver que sí hay espacio para trabajar en tu cambio de carrera. Lo difícil no es encontrar tiempo, lo difícil es decidir a qué le dices “no” para decirle “sí” a lo que de verdad importa.

 

Miedo a acabar exhausta/o.

Otro de los grandes miedos en todo esto es el famoso “y si me agoto más de lo que ya estoy”. Si ya estás cansado/a con tu día a día, añadir un cambio profesional puede sonar como la receta perfecta para el colapso. Pero aquí te voy a decir algo que no falla: no se trata de hacer más, se trata de hacer menos pero mucho más enfocado.

Lo que realmente agota no es el trabajo en sí, sino esa sensación de estar haciendo mil cosas y no saber si sirven para algo. ¿Te suena? El truco está en trabajar de manera más estratégica. En vez de meterle horas sin parar, se trata de saber exactamente a dónde va tu esfuerzo. Así es como evitas el burnout y logras avanzar sin sentir que te dejas la piel en el proceso.

 

La importancia de saber lo que quieres.

 

Amigui, aquí es donde viene la parte crucial. Si no sabes exactamente lo que quieres conseguir con tu cambio de carrera, es normal que acabes dando palos de ciego. Y lo peor es que eso desgasta mucho más rápido.

Tómate un rato para sentarte contigo misma y pensar: ¿qué es lo que realmente quiero? No lo que otros te dicen que deberías querer, sino lo que a ti te mueve de verdad. 

Cuando lo tienes claro, todo lo demás empieza a alinearse, puedes planificar tus pasos, trabajar con foco aunque tengas poco tiempo y las decisiones se vuelven más fáciles.

 

No tienes miedo al trabajo.

Déjame decirte algo, no le tienes miedo al trabajo. Al trabajo le tienes pillado el truco. 

 

Lo que te da miedo de verdad es no ver resultados, quedarte atascado/a, no saber cómo resolver los problemas que van surgiendo, o sentirte solo/a en este viaje.

Y es que el problema no es la cantidad de horas que vas a invertir, sino la incertidumbre de si todo ese esfuerzo valdrá la pena. A todos nos asusta invertir tiempo, energía y hasta dinero, y sentir que estamos caminando en círculos. Pero este miedo se gestiona mejor cuando tienes claridad en lo que estás haciendo y, sobre todo, cuando cuentas con el apoyo adecuado.

Soluciones.

 

Si estás leyendo hasta aquí, sé que ya sabes que este cambio lo tienes que hacer, pero lo que tal vez te falta es el “cómo”. Pues aquí van algunas ideas para que te pongas manos a la obra sin volverte loca/o en el proceso.

Mejora tu mentalidad

Primero lo primero: cambia el chip. Si sigues pensando que no puedes, que es muy difícil o que te vas a quedar solo/a en el camino, estás cavando tu propia tumba profesional. El miedo es natural, pero no dejes que te controle. Enfócate en lo que puedes aprender y en cómo te vas a sentir una vez que hayas dado ese salto.

Aprende a tomar decisiones de forma eficiente

La indecisión es el enemigo número uno de cualquier cambio de carrera. No te quedes paralizado/a esperando el momento perfecto, porque ese momento no existe. La mejor decisión que puedes tomar es tomar una decisión. Evalúa, elige y sigue adelante. No hay más misterio.

Invierte en formación

Si ves que te faltan algunas habilidades o conocimientos para hacer ese cambio que quieres, invierte en ti. Una buena formación te da confianza y te coloca un paso más cerca de donde quieres estar. Piensa que cada cosa que aprendes es una herramienta más para tu reinvención profesional.

Déjate acompañar y contrata a mentores

Aquí va una de las partes más importantes, amigui: no tienes que hacerlo todo solo/a. Un mentor o coach te puede ahorrar tiempo, errores y muchos dolores de cabeza. A veces, todo lo que necesitas es alguien que te guíe, que te diga “por aquí” o “ojo con esto”. Un mentor no solo te ayuda con la estrategia, sino que te acompaña en el viaje, y eso, myfriend, no tiene precio.

Si tienes cualquier duda, no lo dudes. 

Ponte en contacto conmigo y vemos tu caso sin compromiso.

Historias de Reinvención: María del Mar Robert de arquitecta a acuarelista

Historias de Reinvención: María del Mar Robert de arquitecta a acuarelista

Hoy entrevistamos a María del mar Robert, arquitecta y acuarelista. Mar es la persona detrás de AguadeMar taller Creativo y de Bodas Dibujadas, dos negocios basados en la acuarela que le permiten vivir de lo que más le llena el alma.

 

Si necesitas inspiración para tu REINVENCIÓN PROFESIONAL y para ver cómo también se puede vivir del arte, quédate porque esto te interesa.

 

Si quieres ver el contenido en vídeo, haz clic aquí debajo:

Si prefieres el contenido en audio, aquí te lo dejo:

 

 

Aquí te dejo algunos enlaces de interés que te llevan hasta ella:

Web: https://mdmrobert.es/

Bodas Dibujadas:https://bodasdibujadas.com/

AguadeMar taller Creativo:https://aguademar-taller-creativo.mykajabi.com/

Instagram:https://www.instagram.com/mdmrobert/

YouTube: https://www.youtube.com/@aguademar-mdmrobert2014

 

RECURSOS GRATUITOS ÚTILES PARA TU REINVENCIÓN:

Masterclass en vídeo: Las tres claves para cambiar de trabajo de forma segura

y vivir bien haciendo lo que mejor se te da: https://marinadeluna.com/masterclass-reinvencion-profesional/

Test de diagnóstico profesional: https://marinadeluna.com/test-diagnostico-profesional/

 

Si necesitas ayuda con tu próximo paso profesional, no dudes en escribirme a marina@marinadeluna.com.

Historias de Reinvención: Con Eva Delicado, de alta ejecutiva a acompañamiento perinatal

Historias de Reinvención: Con Eva Delicado, de alta ejecutiva a acompañamiento perinatal

Hoy entrevistamos a Eva Delicado, experta en acompañar a mujeres en etapas de embarazo, parto, lactancia y posparto. Con la llegada de su segunda y tercer hijo, Eva decidió dejar su puesto de alta ejecutiva en una multinacional para emprender.

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Aquí te dejo algunos enlaces de interés que te llevan hasta ella:

Web: https://evadelicado.com/

Instagram: https://www.instagram.com/evadelicado_maternidad/

YouTube: https://www.youtube.com/@aguademar-mdmrobert2014

 

RECURSOS GRATUITOS ÚTILES PARA TU REINVENCIÓN:

Masterclass en vídeo: Las tres claves para cambiar de trabajo de forma segura

y vivir bien haciendo lo que mejor se te da: https://marinadeluna.com/masterclass-reinvencion-profesional/

Test de diagnóstico profesional: https://marinadeluna.com/test-diagnostico-profesional/

Si necesitas ayuda con tu próximo paso profesional, no dudes en escribirme a marina@marinadeluna.com.

Cómo enfrentar el miedo a un cambio de vida

Cómo enfrentar el miedo a un cambio de vida

Es inherente al ser humano sentir miedo o desconfianza ante situaciones desconocidas. Si esto te pasa no te preocupes, es una reacción normal, lo raro sería que no te sucediera. En tu día a día te desenvuelves ante situaciones a las que más o menos estás acostumbrado, sabes como manejarte, te gusten o no estás como un pez en el agua, al que aunque no le guste su pecera puede nadar y respirar en paz.

Sin embargo, en mi trabajo diario, cuando hago sesiones de coaching con mi clientes, el miedo a la nueva vida que quieren emprender a menudo les paraliza tanto que hace que retrasen los cambios que quieren dar. Con cambio, podemos estar refiriéndonos a cualquier tipo de cambio desde el estado civil de una persona, su condición de tener hijos o no, un cambio de pareja, de casa, de ciudad… o el cambio del que más hablo yo en mi día a día que es el cambio de carrera profesional.

Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer

Ya sabemos la sabiduría que encierra el refranero popular español. Este dicho sin duda ha servido como escudo durante cientos de años a muchas personas que encontrándose en una situación difícil temían que cualquier cambio les fuese a traer algo peor. Yo no voy a venir ahora a contradecir a la sabiduría popular, pero si quiero comentar que a día de hoy, en la situación en la que la mayoría vivimos, este refrán rara vez aplica.

Es cierto que cuando vivimos en una realidad que no nos gusta, que nos hace sentir mal por cualquiera que sea el motivo, tendemos a pensar que siempre podría ser peor. Este pensamiento no es del todo malo, ya que quizá sea lo que nos mantiene en marcha mientras tengamos que seguir aguantando. No obstante, muy pocas personas viven hoy en una situación en la que arriesgarse a salir de ese malestar en el que viven pueda por ejemplo, poner en riesgo su vida.

El pensamiento detrás de este dicho, especialmente si hablamos de arriesgarnos a dar un cambio de rumbo a nuestra vida profesional, no hace otra cosa que mantenernos pasivos y resignados. «Si te arriesgas puede ser incluso peor» te estás diciendo, pero ahora vengo yo a decirte: si estás en una situación que no te gusta no es una cuestión de arriesgarse o no, es coger las riendas de tu vida y decidirte a ser tú quien tome las decisiones. ¿Podría ser peor? No lo creo porque serás tú el que decide qué hace y dónde se queda. Además, cuando estamos mal, la probabilidad de que lo que encontremos fuera sea mejor de lo que tenemos es infinitamente más grande.

La incertidumbre y la toma de decisiones

Este es el verdadero problema my friend. No nos gusta nada la incertidumbre, de hecho nos repele bastante. Cuando nos encontramos ante una situación en la que no podemos predecir cómo va a ser el curso de los acontecimientos nos asustamos.

Intentamos siempre buscar toda la información que podemos para poder predecir cómo van a suceder las cosas con el fin de tener una mayor sensación de control. Esto en ocasiones puede ser útil, pero a veces nos nos lleva más que a bloquearnos en lo que comúnmente se llama «parálisis por análisis» y es que le damos tantas vueltas a las cosas que estudiamos e investigamos con la intención de lograr una falsa sensación de control. Esta no llega, porque no todo depende de ti, ni de la información que manejes, y esto hace que nos quedemos paralizados sin tomar las acciones necesarias para que nuestros objetivos se cumplan.

Como decíamos al principio, a veces preferimos aquello que conocemos, por mucho que nos haga sentir mal, que aventurarnos a explorar lo desconocido por muy prometedor que sea. ¿Por qué? Pues es sencillo, enfrentarnos a situaciones desconocidas nos hace sentir incómodos, pone a trabajar nuestra parte creativa, consume más energía y en definitiva nos sentimos, de forma natural, reactivos a hacerlo. Estamos diseñados así.

Lo que yo te diría es que una vez que entendemos que es así como funciona nuestra mente y el porqué, es nuestra labor enfrentarnos a ello si sabemos que aunque nos asuste lo más probable es que nos traiga cosas buenas.

¿Cómo afectará mi nueva vida a lo que me rodea?

Tu nueva vida va a ser tan diferente o tan similar como tú quieras que sea. Creo que es muy importante tomar consciencia de que no va a venir alguien con una varita mágica y te va a dar una vida nueva en la que tú no tengas capacidad de elección. Eso para empezar, así que no le tengas tanto miedo porque tú vas a ser quien decidas qué es lo que cambia y qué es lo que permanece.

Por otro lado siempre surgen miedos acerca de cómo van a ver nuestro cambio nuestros seres queridos. Algunas de las personas con las que trabajo que han decidido dejar un trabajo fijo para dedicarse al emprendimiento, temen que sus seres queridos no lo comprendan y les culpen por dejar una situación segura y estable por algo que parece etéreo y difícil de comprender.

Los miedos que esto genera, van más allá de querer complacer a todo el mundo, y están más relacionados con el que las opiniones de tus seres queridos te hagan dudar en tus decisiones. Hacer algo en contra de las recomendaciones de las personas que nos importan puede ser muy duro, porque confías en ellos y sabes que quieren lo mejor para ti. Si te encuentras en esta situación, te diría que te preguntes a ti mismo no si estás seguro de que el proyecto que quieres emprender va ir bien o no, porque de eso NADIE puede estar seguro cuando empieza, sino que te preguntes a ti mismo si estás seguro de que lo quieres intentar. Si la respuesta es que sí, ¡no hay nada más que hablar! Tu vida es tuya, solamente tienes una y tienes el derecho de poder hacer y deshacer en ella todo lo que quieras. Al final de tu vida solo te vas a rendir cuentas a ti mismo de lo que has hecho con tu vida y con tu energía y habilidades, así que no dejes que nadie te haga arrepentirte de no haber intentado cumplir un sueño.

¿Y si descubro que no es lo que quería?

Piénsalo… ¿qué pasa?… No ¡en serio! piénsalo… ¿qué pasa si tomas una decisión y después cambias de idea?

Ponte en el peor de los casos ¿Qué pasará? ¡Pues absolutamente nada! Puedes haber perdido como mucho algo de tiempo y dinero. Pero seguirás vivo, seguirás teniendo todas tus habilidades para ir en busca de otra cosa y te voy a decir más ¡tendrás una experiencia super valiosa tras haberlo intentado!

No te lo digo como premio de consolación. Te lo aseguro. Si realmente lo intentas, el fracaso no existe. Hay proyectos que salen mejor, otros que salen peor, pero sin ninguna duda el fracaso vital es llegar al final del camino sin haber intentado nada para no pegartela. Esa es mi opinión.

Otra cosa que te diría es que no tengas tanto miedo de tomar decisiones porque no estás cincelando nada en piedra. Cualquier camino que tomes podrá ser redirigido si resulta que no es el que mejor te llevaba a la meta a la que quieres llegar. Por ello, toma decisiones con efectividad y rapidez (siempre informadas por supuesto) y si más adelante tienes que pivotar hacia otro sitio, pues, de nuevo ¡no pasa nada!

Antes de terminar también quería hacerte llegar el mensaje de que las cosas casi nunca son blancas o negras. Hay una infinidad de casos en la escala de grises. Si tu trabajo no te gusta y quieres intentar de emprender un proyecto para hacer realidad tu sueño, no pienses que las dos únicas opciones es a) que te hagas rico b) que fracases estrepitosamente. Hay muchos puntos en el medio en los que se puede trabajar para ir con el tiempo mejorando cada día.

Espero que este artículo te haya servido. Como sabes con mi trabajo ayudo a personas que están cansadas o frustradas con su carrera profesional y que quieren darle un giro a sus vidas reinventándose profesionalmente. Mi programa de reinvención profesional ReLánzate,  está acabando su primera edición con gran éxito por lo que probablemente se abrirán las puertas para la segunda edición antes de que acabe el año. Si estás interesado en saber más, aquí de dejo toda la información sobre ReLánzate para que puedas apuntarte a la lista de espera y recibir una notificación cuando abramos la segunda edición.

 

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La importancia de tu voz

La importancia de tu voz

Es más que probable que alguna vez te hayas planteado si lo que tú digas u opines importa para algo o tiene algún efecto en cómo funciona el mundo. También habrá habido ocasiones en las que hayas sentido desmotivación viendo que tus esfuerzos sirven para poco si no se da un cambio más global o si todo el mundo no empieza a remar en la misma dirección. Te entiendo, yo también me he sentido así alguna vez.

Esta frustración viene porque a veces no es difícil olvidarse de cómo cuando la tendencia popular es distinta a lo que nosotros proponemos o los ideales por los que luchamos esta sigue siendo la suma de muchas acciones individuales. Hoy vamos a hablar un poco de porque nuestra voz, nuestra acción y nuestro voto, tienen todo el peso y toda la validez que tenemos nosotros como personas.

Tu opinión es valiosa.

¿Alguna vez has dudado de la valía de tu opinión? A la mayoría de las personas nos ha pasado en alguna ocasión y esto no tiene porqué ser fruto de tener una baja autoestima o sentirse inseguro, podría serlo, pero no siempre es así. Tener dudas sobre nuestra propia opinión puede ser simplemente una señal de que sabemos ser críticos con nosotros mismos y no asumimos que una opinión es verdadera por el simple hecho de ser nuestra. Es imposible saber de todo, habrá temas en los que controlemos más y otros en los que necesitemos más aprendizaje, por eso no te preocupes si frente a ciertos temas no te sientes seguro de tus opiniones, cuando se dé ese caso, simplemente ábrete al aprendizaje y sé crítico con cualquier argumento antes de asumirlo como la verdad.

Sin embargo, hay otras ocasiones en las que aunque creamos tener una opinión bien formada acerca de un tema, nos enfrentamos a discusiones en las que nuestro interlocutor defiende sus argumentos de una forma en la que queda poco espacio para el diálogo. Aquí quiero dejar una cosa bien clara, una buena capacidad retórica no convierte los argumentos de alguien en más válidos. Créeme, estudie la licenciatura de filosofía en la que me pasé cinco años analizando las correctas e incorrectas maneras de argumentar, las contradicciones y las falacias… y tras eso estudie una asignatura anual de Retórica, el arte del discurso y de la persuasión, y puedo decirte a ciencia cierta, que NO tienen nada que ver. Sucede incluso que hay personas que no saben dialogar, que no escuchan a su interlocutor, que alzan la voz, o que cuando te escuchan solo piensan en cómo rebatirte en lugar de tratar de aprender o ser críticos para llegar a un entendimiento construido en lo que distintos puntos de vista pueden aportar.

Por todo esto te digo, tu opinión es valiosa. Lo es al igual que lo es la de cualquier otra persona, porque tú eres igual de valioso que él o ella. Si crees que tu opinión no está lo suficientemente formada en algún tema o tienes dudas, infórmate, abre las antenas, escucha, lee y sé crítico. Ahora vamos a hablar un poco más sobre esto.

Tu opinión es valiosa. Lo es al igual que lo es la de cualquier otra persona, porque tú eres igual de valioso que él o ella. Si tienes dudas, infórmate, abre las antenas, escucha, lee y sé crítico. Compartir en X

No te creas lo primero que oyes, aunque parezca tener sentido.

Si tienes dudas acerca de un tema, escucha y lee a personas que creas que tienen información valiosa. Pero por favor, no te creas lo primero que oigas, solo porque parezca tener sentido. Seguro que te ha sucedido alguna vez que dos amigos te han contado algún malentendido que han tenido entre ellos. Normalmente, cuando escuchamos la versión del primero que nos lo cuenta su versión parece tener sentido y no suele ser hasta que escuchamos el punto de vista de la otra parte que nos damos cuenta que las cosas no eran blancas o negras, que probablemente cada uno tenía su parte de razón o incluso al escuchar al segundo dejamos de estar de acuerdo con la primera versión de la historia que escuchamos.

Pues bien, esto sucede con casi todo en la vida. Si sientes que te falta información sobre política, por ejemplo, y escuchas a alguien hablar de sus argumentos para votar a cierto partido político, a no ser que diga algo muy extremo probablemente te parezca que tiene bastante sentido e incluso sientas la tentación de hacer tuyas sus opiniones. Esto pasa en grupos de amigos, en parejas, entre padres e hijos… Simplemente tendemos a fiarnos de la opinión de alguien que utiliza argumentos que parecen razonables. Pero como decíamos antes es importante abrirse a escuchar los puntos de vista de aquellos que piensan radicalmente opuesto ¿por qué? porque solo así seremos capaces de contrastar puntos de vista con el fin de crearnos nuestra propia opinión. Es tan útil escuchar a alguien decir porque va a votar a un partido político, como porque está en contra de otro. Y siempre siempre siempre, si algo no te convence, o no lo entiendes, pregunta.

Es importante abrirse a escuchar los puntos de vista de aquellos que piensan radicalmente opuesto ¿por qué? porque solo así seremos capaces de contrastar puntos de vista con el fin de crearnos nuestra propia opinión. Compartir en X

La importancia de intercambiar opiniones.

Ya hemos dejado muy clara la valía de nuestra opinión. Ahora ¿por qué es importante el intercambio de opiniones? Lo es porque solo de esta manera favoreceremos ese espacio donde se fomente el pensamiento crítico y se eliminen los dogmas o creencias arraigadas o impuestas por tradiciones que muchas veces no tienen ninguna fundamentación racional. Antes hablábamos de la importancia de informarse, pues bien, cuando debatimos (debate sano y constructivo, por favor) nos ayudamos unos a otros a desmontar argumentos poco consistentes y además, si estamos dispuestos a corregir nuestros puntos de vista enriqueciéndonos de los de los demás, probablemente lleguemos a conclusiones mucho más valiosas.

Otro motivo por el que el debate es importante es porque normalmente, alrededor de las personas que intercambian opiniones, suele haber personas menos informadas que escuchan, aprenden y se enriquecen. No olvidemos que todos los ciudadanos tienen voto y el peso de todos los votos es igual de importante, por lo que cuantas más personas se enriquezcan de estos debates constructivos, mejor funcionará la democracia.

Cuando debatimos nos ayudamos unos a otros a desmontar argumentos poco consistentes y además, si estamos dispuestos a corregir nuestros puntos de vista enriqueciéndonos de los de los demás, llegaremos a conclusiones más valiosas. Compartir en X

¿Realmente importa lo que yo haga si soy uno entre miles?

Esta es la pregunta del millón ¿para qué voy a votar si mi voto cuenta tan poco que no va a cambiar nada? bueno, este argumento amigo, es una gran falacia. Tu voto es uno, exactamente igual que el del resto de millones de personas que van a votar. ¿Dónde se ve la diferencia? en que hay sectores de la población entre los que la abstinencia (al voto xD) es mayor y ahí es donde se ven los resultados.

Por lo general, la gente que no vota es porque no siente una fuerte opinión hacia qué partido votar. No sienten que su opinión sea lo suficientemente fuerte o valiosa para expresarla. O cómo hablábamos en este artículo de hace unas semanas piensan «Es que a mí la política no me interesa«. Si este es tu caso, es tu responsabilidad informarte y hacer uso de tu derecho, pero también de tu deber como ciudadano. Piensa que si no decides, la vida y los demás decidirán por ti, las circunstancias y opiniones de los demás quedaran antepuestas a las tuyas, aunque tu visión de la vida o cómo la sociedad debería funcionar tenga más sentido o sea más justa. No voy a decirte aquí argumentos tales como «si no votas luego no te quejes», a mí no me importa demasiado que luego te quejes o no, pero lo que sí que me importa es que todos seamos conscientes de que sí, nuestro voto es UNO, pero también es un voto individual el de todos aquellos que votan a opciones opuestas a las nuestras. Y así se eligió a Trump en EEUU, mediante un montón de votos individuales, así que no menos precies el tuyo.

Si no decides, la vida y los demás decidirán por ti, las circunstancias y opiniones de los demás quedaran antepuestas a las tuyas, aunque tu visión tenga más sentido o sea más justa. Compartir en X

Mi opinión personal que obviamente puedes ignorar (aunque aún no sé qué votaré).

Piensa en todo lo que hemos luchado este año, piensa en las manifestaciones en contra de la violencia hacia las mujeres, piensa en el revuelo causado tras las elecciones andaluzas, piensa en cómo algunos partidos políticos estaban en contra de las manifestaciones del día de la mujer y por favor no me digas que no se te llena el estómago de ira y ganas de meter la puta papeleta en la urna.

Te voy a ser sincera, no veo una opción clara en estas elecciones, pero lo que sí sé seguro es que no quiero que nadie ponga en peligro los derechos que con tanta sangre, sudor y lágrimas de muchas personas tanto costó conseguir. Sé que no quiero que se eche a nadie de mi país, sé que no quiero que se deje de proteger a las mujeres que sufren maltrato en sus hogares, sé que no quiero que se trafique con la vida ni con el cuerpo de nadie llamándole a eso libre mercado o feminismo.

Creo que demasiada gente en España va a basar su voto en la problemática catalana. Y lo siento, no me parece justo. Es un asunto importante, es muy complejo y tiene una muy difícil solución, os lo garantizo, en ese asunto las cosas no son blancas o negras y ninguna de las posiciones tiene toda la razón. Precisamente por esto creo que no deberíamos dejar que nadie tratase de nublarnos el juicio en lo que refiere a todo el resto de decisiones políticas. Hay que ser menos cabezotas señores y ver un poquito más allá.

Nada más por hoy, espero que ese artículo te haya servido para llenarte de motivación e ir a votar con toda tu fuerza el próximo domingo.

Por si te apetece escuchar algo más sobre esto, aquí te dejo uno de los primeros y mejor valorados episodios mi podcast que lleva el mismo título que esta entrada.

¡Un abrazo, nos leemos!

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