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Cómo vencer el miedo al fracaso. Las trampas del ego.

Cómo vencer el miedo al fracaso. Las trampas del ego.

Cómo vencer el miedo al fracaso. Las trampas del ego.

¿Cuántos proyectos nunca llegar a triunfar por no llegar ni siquiera a intentarse?

El miedo al fracaso hace que hoy en día muchas personas se resignen a vivir en vidas, en trabajos, en relaciones que no les gustan, simplemente por no atreverse a intentar lo que realmente quieren, solo por miedo a que les salga mal.

En este post vamos a desarrollar algunos puntos claves sobre este tema, para aprender a lidiar con este miedo.

Si quieres ver el contenido en vídeo, aquí te lo dejo:

Aquí puedes escucharlo en formato audio:

 

El éxito y el fracaso. Dos caras de la misma moneda.

Es imprescindible, para gestionar nuestras expectativas y por ende, nuestra felicidad, tener claro que significan para nosotros los conceptos de éxito y fracaso.

La definición de éxito y de fracaso es relativa, subjetiva y diferente para cada persona. Lo que son el éxito y el fracaso para ti dependerán enteramente de tus valores, de tu visión de la vida y de lo que tú quieras construir.

Por esto es importante examinar qué queremos y distinguir nuestras expectativas de lo que socialmente se reconoce como éxito o fracaso. Puede que lo que se considera socialmente exitoso, no tenga nada que ver con lo que a nosotros puede hacernos felices.

Entonces la pregunta que debes hacerte en primer lugar sería ¿Qué es el fracaso para mí?

 

¿Por qué te da miedo el fracaso? Las trampas del ego.

Otro punto importante es si te da miedo el fracaso por lo que significaría para ti mismo, o si lo que realmente te asusta es que los demás te perciban como “fracasado/a”.

Me encuentro con que muchos de mis clientes me dicen “quiero que me salga bien para cerrarle la boca a fulanito”. Esto, sin darnos cuenta, está poniendo nuestra validación fuera de nosotros. Y el algo muy peligroso.

Lo que piensen los demás de nosotros, de si nos va bien o mal o de si lo que hacemos y logramos es un éxito o un fracaso, dependerá de su escala de valores, y esta puede que no tenga absolutamente nada que ver con la nuestra.

Tú no tienes ningún poder para cambiar la opinión de los demás, por lo tanto si basas tu felicidad en cómo te ven otros es probable que nunca logres ser feliz.

Para alguien el éxito puede ser conducir un descapotable, mientras que para ti es construir una familia feliz, o vivir en la montaña y tener un huerto. ¡Crees que serás feliz si persigues su definición de éxito en vez de la tuya?

 

¿Cómo saber cuándo rendirse?

Algo imprescindible a la hora de vencer el miedo al fracaso es plantearse ¿Cuándo decidiré que he fracasado?

o, dicho de otra manera…

¿hasta cuándo estoy dispuesto a intentarlo?

Si nunca te has planteado esta pregunta, te recomiendo que la respondas con todo lujo de detalle ¿difícil, verdad? y es ahí donde vemos que el considerar que fracasamos en realidad depende de nosotros, al igual que seremos quienes decidamos cuándo rendirnos.

En el vídeo te cuento cuál es mi propia definición de fracaso y también cómo decido yo cuándo es momento de rendirme, pero te adelanto que hay muchas decisiones que tomar y también muchas formas de aprender y redirigir.

 

¿Cómo tomar decisiones?

Ten en cuenta que para ti el éxito puede consistir en probar mil cosas, en luchar por tus sueños, en experimentar y aun con riesgos vivir la vida que quieres.

La mejor forma de tomar decisiones acertadas es tener muy claros cuáles son tus valores y dejar que estos te guíen. Úsalos como hoja de ruta, se convertirán en el timón de tu vida y esta será mucho más feliz y coherente con quién eres y con quien quieres ser.

 

Cómo cambiar de profesión a los 30

Cómo cambiar de profesión a los 30

Cómo cambiar de profesión a los 30

A la hora de cambiar de profesión la edad nos preocupa, pero en realidad, la situación profesional para las personas de 30 años puede variar mucho dependiendo de muchos factores: su recorrido profesional, el rango de su puesto, a qué edad empezaron a trabajar o cuáles son las inquietudes que les hacen querer realizar un cambio de este tipo.

Sin embargo, una cosa es nuestro desarrollo profesional y otra nuestro desarrollo personal y las diferentes etapas de la vida. Estas, aunque por supuesto no son iguales para todos, si suelen ser diferentes dependiendo de la edad de las personas.

Recordemos que no podemos pretender sentirnos igual y querer lo mismo a los 20, que a los 40.

¿Por qué cambiar de profesión?

Hay bastantes motivos que nos pueden hacer querer cambiar de profesión:
El trabajo que desempeñamos ya no nos gusta

No nos sentimos valorados por nuestros superiores

Se han despertado en nosotros nuevas inquietudes y queremos hacer algo que tenga un mayor significado para nosotros.

Nuestro empleo no nos permite llevar el estilo de vida que queremos: ya sea por horarios, conciliación familiar, no hay posibilidad de trabajar en remoto…

Tenemos distintas inquietudes ahora que cuando elegimos nuestra profesión hace años.

Y esta lista podría alargarse, mucho más.

Lo importante es que, tal y como te comento en el vídeo que tienes aquí abajo, si tomas la decisión de cambiar de trabajo, lo hagas por los motivos correctos.

No es recomendable hacer un cambio tan significativo, solo porque no te sientas bien dónde estás. Si no te centras en averiguar qué te hace sentir así, y qué es lo que quieres para tu siguiente etapa, podrás estar pasando de un trabajo a otro sin que nada llegue a satisfacerte lo suficiente.

¿Cómo cambiar tu carrera profesional?

Es importante que para tomar decisiones sobre tu carrera profesional y hacer un cambio de trabajo, investigues bien tus opciones.

En este vídeo te explico con detalle cómo hacer bien este proceso y te doy varias ideas de puntos que has de tener en cuenta.

Si prefieres escuchar el contenido en audio puedes hacerlo desde aquí:

Pero te sigo contando. En primer lugar piensa en ¿Qué quieres hacer?

Puede que el trabajo que desempeñas no te disguste y quieras seguir haciendo lo mismo, pero de otra manera. ¿Cómo? Pues tienes varias opciones:
– Puedes buscar otro sitio en el que los valores de la empresa, las condiciones del puesto o la manera de trabajar cuadren más contigo.
– Puedes decidir hacer lo mismo, pero de otra manera. Quizás quieras reinventarte profesionalmente emprendiendo y comenzar a dar ese servicio que cubrías en la empresa como autónomo. De esta manera tus potenciales contratadores se convertirían en potenciales clientes.

Pero puede que sepas desde ya, que quieres cambiar de profesión y comenzar a dedicarte a algo radicalmente distinto. En este caso como te digo en el vídeo es importante que te hagas estas tres preguntas:
¿Qué te motiva?
¿Qué te gusta?
¿Qué se te da bien?
Y ojo con el resultado porque la respuesta a estas preguntas no tiene por qué ser la misma. Sin embargo es importante que encontremos los puntos en los que todas ellas confluyan.
A su vez, por supuesto, esto tiene que cubrir una necesidad en la gente, ya que si nadie necesita lo que tú puedes ofrecer, será difícil que te contraten.

¿Qué es mejor un empleo o un negocio?

Algo que debemos tener en cuenta a la hora de manejar bien nuestras opciones es si queremos irnos a otra empresa o queremos emprender montando nuestro propio negocio.

Lo cierto es que las nuevas profesiones digitales nos ofrecen muchas opciones que debemos tener en cuenta a la hora de decantarnos por un emprendimiento.

Bien es cierto, que emprender no es para todo el mundo. Requiere una mayor disciplina, tener tolerancia a la incertidumbre y pasión y creatividad para querer sacar adelante tus propios proyectos. Pero por otro lado, si va con tu personalidad, puede ser altamente satisfactorio profesionalmente y darte mucha libertad para lograr el estilo de vida que buscas, sea el que sea.

¿Cómo cambiar de trabajo a los 30?

Ten claros cuáles son tus objetivos profesionales y estate dispuesto a moverte dónde sea más fácil cumplirlos.

Cuando estamos alrededor de la treintena, normalmente (hay personas que sí, no quiero generalizar, pero para este artículo no me queda más remedio) no tenemos tantos compromisos logísticos como hipotecas, hijos, cuidado de personas dependientes, etc. ES TU MOMENTO para moverte y experimentar.

En el vídeo que te he dejado arriba te cuento cómo yo decidí irme a Londres de los 28 a los 34 y te garantizo que esa experiencia me permitió probar tantas cosas a nivel profesional que mi carrera pegó un acelerón que en España me hubiese costado 15 años lograr.

Sé una persona proactiva. No esperes a que te llamen. No esperes a que salga una oferta de trabajo interesante. Llama a puertas, haz contactos, trabaja tu marca personal, tu imagen online a día de hoy es muy valiosa y dice mucho de ti a potenciales clientes o empleadores.

Por último, sé tú mismo. Tu personalidad, tus valores, tu experiencia previa, tanto personal como profesional, te hacen único y capaz de conectar con las personas de forma que otros no pueden hacerlo porque no son tú. Explota tus diferencias para que las personas quieran trabajar contigo. No con un profesional de tu sector, sino contigo, con nombre y apellidos.

Espero que este artículo te haya servido. Si estás buscando ayuda para pone en marcha tu reinvención profesional no dudes en escribirme, es mi trabajo y sé que te puedo ayudar.

Mientras te decides, te dejo aquí mi TEST DE DIAGNÓSTICO PROFESIONAL, con el que en tan solo dos minutos tendrás algunas respuestas acerca de cuál es tu situación ahora mismo y cómo seguir avanzando en tu carrera.

Cómo conseguir dinero para mi emprendimiento o reinvención ¡SOS!

Cómo conseguir dinero para mi emprendimiento o reinvención ¡SOS!

Quedarte sin fondos cuando estás en proceso de reinvención profesional o emprendiendo es el miedo de muchas personas, y en la gran mayoría se repite la misma pregunta «Cómo conseguir dinero para mi emprendimiento?. Pero esto no es solo un miedo, sino que puede llegar a ser un problema real.

Hoy voy a explicarte qué debes hacer si tus ahorros se están agotando y no consigues que empiece a entrar dinero a tu cuenta tan pronto como te gustaría.

En primer lugar, veamos que podemos dividir este problema en dependiendo en qué situación te encuentres:

Estás en transición de un trabajo a otro, ya sea a una nueva empresa o comenzando a emprender.
Tu emprendimiento ya lleva un tiempo funcionando, pero tu facturación está cayendo.

Separamos estas dos situaciones porque el modo de actuar es distinto para cada una de ellas.

Aquí te dejo el contenido en vídeo, quizás más ameno, pero menos detallado 😉

Por si prefieres escucharlo en podcast mientras haces otra cosa, aquí te lo dejo también:

Ahora sí que sí. Vamos a ver estos dos casos de forma detallada.

 

Cómo conseguir dinero para mi reinvención.

Cuando quieres cambiar de profesión, el miedo a perder la estabilidad financiera es uno de los mayores obstáculos a los que te enfrentarás.

El motivo es porque a menudo queremos pasar de trabajar para una empresa que en la que recibimos un salario fijo a fin de mes, a trabajar por cuenta propia en nuestro propio proyecto y nos cuesta predecir qué tal nos irá.

No solo nos cuesta predecir, sino que solemos ser bastante negativos prediciendo ¿no es cierto?

Incluso las personas que quieren seguir trabajando por cuenta ajena sienten miedo, ya que al empezar en una nueva profesión los salarios suelen ser más bajos que para un puesto en el que ya tenemos experiencia.

Sin embargo, y esto tú ya lo sabes, la falta de satisfacción profesional no está pagada. Con nada.

Por lo tanto, si estás pensando en emprender, o ya has comenzado con tu proyecto, te recomiendo que hagas una buena planificación financiera. Te librarás del miedo y tu reinvención profesional será mucho más relajada.

Lo primero, cuando hablamos de cambiar de profesión recuerda que no todo tiene que ser blanco o negro. Siempre lo digo, lo bueno de la vida suele están en la escala de grises que hay en medio.

¿Qué quiero decir con esto? Pues que las opciones no son “me quedo en mi trabajo para siempre” o “entrego mi carta de renuncia mañana”.

Si ya has decidido que quieres cambiarte de trabajo, empieza a crear tu plan financiero.

¿Cuánto dinero tengo ahorrado?

¿Cuánto dinero gano y gasto en un mes normal? ¿Cuánto puedo ahorrar?

¿Cuánto tiempo necesito para ahorrar el equivalente a estar X meses sin tener ingresos?

*X puede ser distinto para cada persona dependiendo del grado de incertidumbre con el que nos sintamos cómodos. Para algunas personas esto serán 4 meses, para otras 6 y para algunas 12.

Una de las consecuencias de hacer estos cálculos es que pasamos a sentir control sobre nuestras finanzas y eso calma la sensación de miedo a perder nuestro sueldo.

En segundo lugar, comienza a poner en marcha tu proyecto en tu tiempo libre antes de dejar tu trabajo. Casi todos los emprendedores hemos hecho esto, te lo aseguro.

Recuerdo que yo aún trabajaba a jornada completa como profesora de secundaria en Londres, cuando comencé a poner en marcha mi marca personal. Esto fue una forma de conseguir dinero para mi emprendimiento. Tras unos meses dedicándole a mi proyecto casi todo mi tiempo libre di el siguiente paso y reduje mi jornada laboral.

Y esto es exactamente lo que te sugiero en tercer lugar. Cuando ya veas que tu emprendimiento se va encaminando, que va dando sus primeros frutos o que necesitas meterle más potencia para lograr resultados, trata de reducir tu jornada laboral en tu otro trabajo.

Mi empleador no iba a reducirme la jornada, por lo que yo opté por hacer un cambio de empleo. Pasé de profesora titular en un instituto a trabajar para una agencia cubriendo bajas temporales de otros profesores. Esto me daba total flexibilidad, pasé a trabajar 2-4 días a la semana y así pude centrarme mucho mejor en mi proyecto y darle una verdadera oportunidad.

Por último, cuando veas que tu emprendimiento empieza a dar sus frutos, podrás plantearte dejar tu empleo.

Pero ojo, ten cuidado. En la mayoría de los casos hay un punto de inflexión en el que no lograrás mejores resultados hasta que tu inversión de tiempo sea total. Este punto en muchas ocasiones llega antes de que logres tener un salario decente con tu proyecto. Y es que a veces hay que invertir/arriesgar para poder lograr lo que queremos.

 

Cómo volver a facturar para sacar a mi negocio de una crisis.

En este caso, hablamos de que ya te dedicas 100% a tu negocio, sin embargo, estás pasando una mala racha y ves que el remanente de flujo de caja se va agotando y necesitas conseguir dinero para tu emprendimiento.

En este caso, es muy importante que revises qué acciones de venta y de prospección estás haciendo.

Muchos emprendedores se quejan de que no venden, pero lo que sucede es que o bien no están ofreciendo sus productos o servicios a su público objetivo, o bien tienen que revisar sus estrategias de venta.

Es decir, o no lo hacemos, o lo hacemos mal.

Cuando las cosas van bien, algunos negocios tienden a coger un poco de inercia, lo cierto es que esto es maravilloso. Tus clientes hablan de ti y esto te trae ventas sin que tú tengas que hacer un mayor esfuerzo.

No obstante, cuando confiamos en que todas las ventas de nuestro negocio vendrán del boca a boca, estamos tentando a la suerte, ya que las recomendaciones altruistas son algo sobre lo que no tenemos control de ningún tipo.

Mi recomendación es que tengas un plan de ventas para tu negocio, de tal manera que tengas planeado qué servicio vas a estar vendiendo/promocionando cada mes y cómo vas a hacerlo.

¿Vas a hacer lanzamientos?

¿Vas a hacer alguna campaña publicitaria de pago?

¿Vas a crear un sistema de afiliación?

¿Vas a hacer colaboraciones para aumentar tu visibilidad?

¿Vas a usar tu base de datos para vender a través del email a tu lista?

Estas son algunas ideas que puedes poner en marcha, algunas tienen coste económico, pero otras son gratuitas, solo te llevarán tiempo. Y cuando los clientes escasean, no se me ocurre otra cosa mejor que invertir tu tiempo en esto.

Pero sobre todo, recuerda, si quieres vender, debes mandar mensajes de venta a tu audiencia. Necesitan saber qué ofreces, cómo puedes ayudarles. Lo cierto es que en muchas más ocasiones de las que crees, la gente no sabe que te puede contratar o para qué.

 

Bueno, espero que tras leer este artículo puedas planificar bien tus finanzas para que estas no lleguen a ser un estrés y que tengas más claro  cómo conseguir dinero para tu emprendimiento.

Si necesitas ayuda para organizarte o para que tu proyecto despegue y puedas vivir 100% de tu emprendimiento cuanto antes, recuerda que puedes ponerte en contacto conmigo para que trabajemos juntos en esto, solo tienes que mandarme un email a contacto@marinadeluna.com.

Si tienes cualquier duda, te la respondo en los comentarios.

¡Nos leemos!

A mí la política no me interesa

A mí la política no me interesa

No sé cómo enfrentar esto, la verdad es que es algo difícil. No me gusta pensar en política; parece que todo el mundo se estresa mucho cuando habla de ello, se enfadan, se ponen rojos y se les hincha la vena de la frente. Yo no tengo ganas de discutir con nadie, me pone nerviosa pensar que si digo lo que pienso alguien más informado que yo se me va a tirar a la yugular para destrozar en dos segundos cualquier argumento que dé… porque igual lo que digo está mal, porque en realidad a mí no me interesa la política.

Lo cierto es que llevo unos meses pensando que no sé muy bien porqué mi jefe en el trabajo nos dice que nos tenemos que quedar todos los días más tiempo porque hay que sacar el trabajo, pero luego nadie ve ni una sola hora extra en su nómina, ni fuera de ella tampoco… Pero por otro lado, para que me voy a quejar, mi amiga que es autónoma lo tiene mucho peor, ella todos los meses tiene que pagar casi 300€ de cuota le haya ido el mes bien o no, eso sí que me parece una putada.

Cuando el otro día hablaba con mi hijo, me decía que en el cole han estado unos cuántos días con los abrigos puestos en clase porque el instituto había decidido no gastar dinero en calefacción… Pero nosotros, como siempre le sacamos el lado positivo a las cosas acabamos riéndonos de que al menos, como ahora son casi 40 alumnos por clase en el instituto, tienen más calor humano. Él está enfadado porque aún no han reemplazado al profesor de ciencias que se jubiló el mes pasado, pero bueno, como es bastante paciente, yo creo que al final le irá bien.

Ayer quedé con mi cuñado para tomar un café. Está un poco preocupado porque su mujer está enferma y en la seguridad social las listas de espera son tan largas que no saben cuándo le harán las pruebas que le faltan y mucho menos cuando la operarán. Ella es abogada, originaria de Venezuela, pero lleva ya más de 20 años viviendo y trabajando en España. Es una enamorada de su trabajo, se dedica a ayudar a mujeres que han sido maltratadas por sus parejas y la verdad es que cuando la oigo contar historias de algunas de sus clientas no puedo evitar que se me ponga la piel de gallina. Es increíble lo que muchas mujeres tienen que pasar aún a día de hoy; como una chica del trabajo que a la pobre la violaron un día cuando volvía a su casa por la tarde, en el parque de al lado de su casa y encima tuvo la mala suerte de quedarse embarazada. Puff, si me pasa a mí eso, te juro que me muero.

Muchas veces me pregunto como sería el mundo si simplemente las cosas funcionasen bien. Lo cierto es que sería maravilloso y no acabo de comprender porque no sucede. Oigo a la gente discutir sobre política y todo me parece un sin sentido. Mi hermana me dice que la política forma parte de todo lo que hacemos y que no puedo mantenerme al margen, pero yo sigo pensando que a mí es un tema que no me interesa. A mí me preocupa lidiar con mis problemas y ayudar a mis seres queridos. Me preocupa ser feliz y hacer las cosas que quiero sin meterme en la vida de los demás; no darle tantas vueltas a las cosas, en definitiva, todo va a seguir igual gane las elecciones quien las gane.

Marta.

¿Qué le dirías tú a Marta? ¿Conoces a alguien en una situación parecida o te has sentido así alguna vez? 

Lo cierto es que hay veces en las que no nos damos cuenta de cómo muchas las cosas que nos importan o nos afectan, tanto a nosotros como a nuestros seres queridos, tienen que ver con decisiones políticas. Especialmente para las mujeres, incluso el hecho de que podamos, como dice Marta, «ser feliz y hacer las cosas que quiero sin meterme con nadie» no es algo que tuviésemos derecho hasta hace no demasiados años. Y sí, esto se debe a decisiones políticas. Entiendo que la lucha de egos de los políticos que se ve en los medios resulta tan poco apetecible de atender y entender que dan ganas de desconectar el canal de la política de nuestra programación, pero lo cierto es que esto no es posible. Si tienes una opinión acerca de las cosas que suceden en el día a día, tanto en el la educación de tus hijos, como en el sistema sanitario, como en tu trabajo, o sobre cómo se trata a algunas personas que conoces simplemente por su condición sexual, por su nacionalidad… Si hay algo que te indigna, eso es política. La política no es otra cosa que el modo de poner un orden en la convivencia social. Por eso, como parte de esa sociedad, no puede no interesarte. Si a veces te da pereza escuchar las noticias o leer el periódico busca en las redes sociales a alguien que hable de los temas que te interesan con un tono que te guste y entérate por medio de ellos. Por suerte, a día de hoy ya no tenemos que basar nuestra información en los noticiarios del canal de turno. Pero te lo digo desde aquí, entre tú y yo sin que nadie nos oiga, eso de que la política no te interesa… ¡ES SIMPLEMENTE MENTIRA! Y vete preparándote, porque en un mes hay que ir a votar y nadie quiere que nos de por saco un partido, que ahora como colofón, defiende que los españoles podamos tener armas en casa como medida de defensa, por si acaso. Eso sí, la información que recibas, venga de donde venga, siempre contrástala con el punto de vista opuesto y sé crítico con todo lo que oigas antes de formarte una opinión.

¡Espero tus comentarios a la carta de Marta! 

 

 

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8M 2019 ¿Hay una manera correcta de vivirlo?

8M 2019 ¿Hay una manera correcta de vivirlo?

Quiero compartir con vosotros las sensaciones que he tenido este año al rededor de la celebración del día de la mujer. Quiero enseñar cómo las cosas no son blancas o negras, cómo siempre digo, no solo hay escalas de grises, sino en ocasiones todos los colores del arcoiris. Porque creo que la montaña rusa de sensaciones que tuve, daría casi para una tesis doctoral, y seguro que a alguno os resulta interesante leerme así tal cual, sin nigún tapujo ni miedo a que me juzguéis #feelfree.

 

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Este paseo comenzó unos días antes del viernes. Me di cuenta de que tras haber cambiado varios planes de trabajo para poder unirme a la huelga, había olvidado cambiar una sesión que tenía con una clienta. La verdad que el plantearme qué hacer en esta situación me creo un dilema moral: no quería quedar mal con mi ella, pero a la vez sentía que trabajar ese día iba en contra de mis valores y mostraba una cierta incoherencia. Finalmente este tema se resolvió ya que para ambas ciertas cosas cambiaron al rededor de nuestra cita y nos pusimos de acuerdo para pasarla al sábado. Todo salió bien, pero tengo que confesaros que si no hubiese sido así, ninguna de las opciones me hubiesen dejado totalmente satisfecha.   Otra cosa que paso, una de mis mejores amigas aquí en Londres, celebraba su cumpleaños el viernes y nos había citado en un pub a tomar algo ¿Qué hago? ¿y la huelga de consumo? El cumpleaños se canceló porque mi amiga tenía gripe. Ahí os lo dejo, ¿qué hubierais hecho vosotros? Recordad que la huelga era de trabajo, consumo y cuidado. Si la invitación no se hubiese cancelado probablemente hubiese acudido, ya que mi amiga es importante para mí, pero hubiese tratado de no consumir.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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El jueves por la noche, antes de acostarme, estuve mirando cuáles eran las convocatorias oficiales de manifestaciones en Londres y me sentí bastante triste cuando vi que no había convocada una manifestación oficial. Había actos, conferencias, talleres, muchos de ellos organizados por marcas, algunos incluso con entradas muy caras (la marca de tecnología apple había organizado charlas por el día de la mujer en sus enormes tiendas del centro de Londres… #pinkwash). Así que me resigné a que mi 8M fuese un día de huelga casero siguiendo por internet todo el movimiento que se estaba generando en España, un país del que me sentí verdaderamente orgullosa el pasado viernes. Me emocioné cuando vi que aunque aquí las manifestaciones brillaban por su ausencia, en España, el jueves por la noche había convocadas casi 1500 protestas a lo largo del todo el territorio español. Mil gracias compañeras por ser también la voz de las que no pudimos estar.

 

El propio viernes, una de las primeras cosas que me pasaron por la mañana es que cuando escribí en un grupo de whatsapp «feliz día a todas las mujeres del grupo» alguien me contestó «gracias por el cariño, pero feliz día a los hombres también que también les queremos»… WTF!? A lo cual respondí «ya pero el día de la madre no felicitamos a los papás» y la respuesta fue «bueno, pues a partir de ahora lo haremos». Os prometo que ese día me había levantado super motivada, deseando ver en las noticias el buen rollo de todos a una y esto me dio una patada de realidad en el estómago. Sentí mucha rabia, porque el fondo de este comentario es la creencia de que el día de la mujer es discriminatorio para los hombres. Y pasé de nuevo de la rabia a la motivación de sentir que por comentarios como estos es que este día y su creciente fuerza son tan necesarios.

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Por la noche, os prometo que cada foto de las manifestaciones que me llegaba, cada vídeo, cada Story en Instagram me llenaba de emoción. Sentía esa unión de grupo, grupo del que me siento parte, ya que aunque mi cuerpo no estaba allí, os aseguro que mi mente y mi corazón sí lo estaban. Me alegró mucho y me hizo sentir paz al ver a tantos hombres en las manifestaciones, hombres que quisieron ir y que sienten feministas y a los que nadie agrede, porque poco a poco vamos entendiendo que esto es una lucha de todos. Al día siguiente me emocionó muchísimo la historia de la hermana de una amigo, para la que sus compañeros de trabajo hombres hicieron una colecta recaudado el dinero necesario para que ella no perdiese su sueldo del día por hacer huelga. Se lo dejaron encima de su escritorio, me pareció un detalle super chulo. Como véis un montón de altibajos, un montón de sensaciones, pero mi conclusión es que así es cómo tiene que ser. Porque por desgracia esto no es un día de fiesta, ojalá algún día lo sea; de momento sigue siendo una reivindicación de que sigue existiendo un machismo implícito, medio oculto, que va dejando sesgos por todos los lados. Sé que hay muchas personas que opinan que no es cierto, que ya no existe, y cuando las medidas insuficientes o con vacíos legales hacen que los derechos de las mujeres perjudiquen a otros en vez de culpar a una ley mal diseñada o a su aplicación, culpan a la mujer que hace uso de su derecho.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Una cosa que no me gusta nada es que causas sociales como el feminismo se politicen. No me gusta que se identifique el feminismo con la izquierda, con el socialismo, no porque no vea los vínculos ideológicos, sino porque para mucha gente esa es la excusa perfecta para posicionarse a favor o en contra del feminismo como si esto fuese unido con el partido al que den su voto. Creo que a pesar de que la mitad de la población de un país tenga una ideología de corte liberal y la otra mitad de corte socialista, se debería aspirar a que el 100% de la sociedad defendiese la igualdad que se defiendo con el feminismo. Sin embargo, cuando escuche el discurso de Pablo Casado hablando de porqué el PP no iba a acudir a las manifestaciones y el grupo de mujeres que estaban de pie detrás de él asintiendo con movimientos de cabeza, os juro que sentí arcadas. Y me hubiese dado igual quién hubiese dado ese discurso, qué partido o qué persona, os lo prometo. Eso sí, os aseguro, que la fuerza que ha tenido este año el movimiento feminista en España, ha venido megapropulsada por el crecimiento de la rancia derecha de VOX, el PP y sus amigos, que amenazan con quitar a las mujeres muchos de los derechos y conquistas alcanzadas durante las últimas décadas, como la derogación de la ley del aborto, o la violencia de género. Solo espero que a nadie se le deshinche el fuelle cuando que haya que votar dentro de apenas un mes y medio. Ningún sentido tendría para mí que las personas que gritaron el viernes por el feminismo, diesen sus votos a estos partidos.

Este año he querido el lado más personal de cómo he vivido yo el 8 de marzo. Si queréis leer algo un poquito más informativo acerca de lo que es al feminismo os dejo este artículo que escribí hace meses titulado «Entendiendo el feminismo». Además podéis escuchar el episodio de mi podcast «¿Se puede ser feminista sin saberlo?» que tiene el triple de escuchas que cualqquier otro episodio.

Espero que os haya gustado el artículo de esta semana. Me encantará saber vuestras opiniones y también cuáles fueron vuestros sentimientos alrededor del 8M.

¡Un abrazo y nos leemos!

P.d: Si te han gustado las ilustraciones que decoran esta entrada, son parte de la inmensa serie creada por ilustradoras españolas para la ocasión. Todas ellas están colgadas en Instagram, pero he encontrado este artículo en Verne que comparte una buena parte de ellas.

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Reinvéntate: el comienzo de una nueva vida profesional.

Reinvéntate: el comienzo de una nueva vida profesional.

Hemos hablado ya varias veces por aquí de la importancia de dedicarnos a algo que nos haga felices, de no resignarnos y de construir una vida tomando decisiones conscientes, evitando el dejarnos llevar por las circunstancias.

Pero ¿cómo sucede esto? ¿qué lo hace posible? A día de hoy, ya hace más de un año que me decidí a dar carpetazo a una vida profesional que no me hacía feliz, a dejar de buscar trabajos que no en los que no cabía lo que yo quería dar a la vez que yo no llenaba todos sus huecos. Ninguno parecía estar diseñado para mí. Y pasé tiempo pensando qué tenía que rehacerme, estudié cosas nuevas, encontré algunas que me gustaban, sin embargo, no quería resignarme y aceptar que lo que yo ya tenía no era suficiente para dárselo al mundo tal y cómo era.

Cada vez con más frecuencia recibo preguntas acerca de cómo es esto de reinventarse. Que de dónde se sacan las fuerzas, las ideas o el coraje. Por eso me he decidido a escribiros hoy estas líneas. Todo lo que necesitas para convertirte en quien quieres ser, en hacer feliz al mundo con lo que sabes, con tus habilidades, tus fortalezas y tus experiencias, todo nace de el valor que TÚ le dés y de cómo consigas transitir ese valor a los demás

Si estás convencido de que tienes algo más que aportar, si sabes comunicarselo y hacer que los demás también lo valoren, tienes una mina de fuerza y motivación interminable. Yo me levanto cada día, pensando que mi mensaje puede cambiar el mundo. Te prometo que, en lo más profundo de mi corazón, siento que a aquellos a los que llego experimentan un revolcón en su forma de pensar o de sentir. Quiero ayudar, a quien quiera ser ayudado, a ser más reflexivo y más respetuoso, tanto consigo mismo como con el mundo. Y eso me mueve, me empuja tanto que hace que no me canse de escribir, de ayudar a personas cada día con mis sesiones de coaching y de crear todo el contenido en redes, blog y podcast para que todo el que quiera pueda exprimirme el jugo de forma totalmente gratuita.

Ahora sí, quizá hoy gane menos, ojalá algún día gane más, pero la paz que siento no me la puede quitar nadie y no se compra ni con mil fajos de billetes. Paz de sentirme llena, paz de sentir que tengo un propósito, paz de saber que ayudo a otros y de pensar que con suerte al final del camino habré contribuido a que el mundo sea un poquito mejor. 

Para mí, esa es la clave. ¿Tuve miedo de dar el salto? ¡Claro que sí! Y lo sigo teniendo; para mí los miedos clave son el miedo a ser criticado y el miedo al fracaso, que normalmente caminan de la manita, a tu lado, siempre que quieres hacer cualquier cambio en tu vida. Y qué hacemos con ellos… Pues tratar de ignorarlos y darnos cuenta de que lo importante es que nuestras ganas y energía sean mucho más fuertes que esos miedos. No esperes a que el miedo se vaya, con miedo! Hazlo!

¿Síndrome del impostor? o… ¿Quién soy yo para hacer esto? Esta es otra de las grandes rocas a las que enfrentarse. Y tampoco se irá, la superarás una vez y después volverá, con cada nuevo paso. Pero recuerda que siempre habrá alguien a quien puedas ayudar y que la confianza siempre viene tras la experiencia. No esperes no sentirte inseguro al principio. Déjate guiar por otros y atrévete a enfrentar nuevos retos que te hagan siempre seguir creciendo. Piensa que de esto no se libra nadie, no se pierde haciendo un curso más, ni una carrera. Un buen profesional se fragua con experiencia, así que ¡ánimo y a por todas!

Obviamente a cada uno se nos presentan unos obstáculos, tanto externos como internos. Solo piensa que los que se embarcan en este proceso no se diferencian de los que no lo hacen en que ellos no tengan factores en su contra. Se diferencian en cómo gestionan esas barreras y cómo crean un plan de acción para hacerlas frente poniendo tanto su corazón como su cabeza en el proceso.

Es cierto que hay que soñar, pero con sueños no se construyen realidades, las realidades se costruyen con acción. Si en este momento te encuentras atascado, lee mucho sobre el tema, habla con gente que te quiera y te valore y si necesitas ayuda profesional, no dudes en pedirla. La mayoría de nosotros vamos a la peluquería a que nos corten el pelo, o llamamos al fontanero si necesitamos que nos arreglen una tubería. Pues esto es lo mismo, es un servicio más y los profesionales estamos ahí para ayudarte.

Durante todo este tiempo he tenido el placer de ayudar a personas a redescubirse, tanto personal como profesionalmente. Por esto quiero contarte hoy que he creado un programa de acompañamiento de tres meses de duración en que si quieres, te ayudaré a reinventarte profesionalmente, venciendo todas esas barreras que surgen en el camino. Este programa se llama ReLánzate (puedes informarte aquí)>> y tiene sus puertas abiertas para las inscripciones de esta primera edición solo por unos días.

Como siempre, un abrazo y ¡a por ello!

¡Nos leemos!

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